La reforma en telecomunicaciones tiene como objetivo romper los monopolios actuales y aprovechar las tecnologías para transmitir información de manera más barata. Algunos hitos clave en la historia de las telecomunicaciones en México incluyen la privatización de Telmex en 1990 y la creación del IFT en 2014. La reforma amplía los derechos de los ciudadanos y promueve una mayor competencia en el mercado.