El pH indica la acidez o alcalinidad de una sustancia en disolución acuosa. Un pH equilibrado entre 7.35-7.45 es importante para el cuerpo humano, mientras que valores muy bajos o altos pueden dañar las proteínas y alterar el equilibrio metabólico. La dieta, el estrés, la contaminación y las toxinas pueden afectar el pH corporal. Comer alimentos alcalinos como verduras de hoja verde y evitar alimentos ácidos como carnes rojas ayuda a mantener un pH saludable.