Las montañas cubren una gran parte de la superficie terrestre y son esenciales para el agua y el clima. El clima y la vegetación de montaña varían con la altitud, desde bosques hasta praderas alpinas. Las cordilleras son cadenas montañosas formadas por fuerzas tectónicas, mientras que las mesetas y llanuras son superficies más planas formadas por elevación o erosión del terreno.