Este documento describe el milagro eucarístico de Lanciano que ocurrió en el siglo VIII. Un monje que dudaba de la presencia real de Cristo en la Eucaristía experimentó durante la misa que la hostia se convirtió en carne y el vino en sangre. Análisis científicos realizados siglos después confirmaron que se trataba de tejido muscular humano del tipo sanguíneo AB. Este milagro continúa fortaleciendo la fe de los creyentes en la presencia de Cristo en la Eucar