El documento describe el milagro eucarístico de Lanciano que ocurrió en el año 700. Un sacerdote que dudaba de la presencia real de Cristo en la eucaristía vio cómo la hostia se convirtió en carne y el vino en sangre durante la misa. Las investigaciones científicas realizadas en 1971 y 1973 determinaron que los fragmentos son tejido muscular humano vivo del tipo AB, confirmando el milagro.