1) La contabilidad logró un notable progreso durante la Edad Media a pesar de la caída del Imperio Romano. 2) Carlomagno exigía registros anuales de las pertenencias del imperio y transacciones económicas en Italia y otras partes de Europa. 3) En los siglos siguientes, las ciudades comerciales de Italia como Venecia y Florencia fueron pioneras en el desarrollo de la contabilidad por partida doble.