La responsabilidad se refleja en el cumplimiento de las obligaciones y promesas en la vida diaria, como en el trabajo de plomeros, carpinteros y arquitectos. Ser responsable genera confianza en los demás. También es un signo de madurez ya que implica esfuerzo cumplir con las tareas aunque no sean agradables. Gracias a la responsabilidad podemos convivir pacíficamente en la sociedad al asumir las consecuencias de nuestras acciones.