La invasión soviética de Afganistán en 1979 marcó el comienzo de una larga y sangrienta guerra entre las fuerzas invasoras de la Unión Soviética y los rebeldes muyahidines afganos. La invasión se produjo después de que el gobierno comunista prosoviético de Afganistán implementara reformas que amenazaron la cultura tradicional afgana y provocaron protestas violentas. A pesar de la superioridad militar soviética, los rebeldes muyahidines resistieron exitosamente la ocupación con el