La Revolución Cubana de 1959 derrocó al dictador Fulgencio Batista e instauró un gobierno comunista liderado por Fidel Castro. Esto ocurrió luego de años de nacionalismo antinorteamericano y oposición a la influencia de Estados Unidos sobre Cuba, incluyendo la Enmienda Platt de 1901 que permitía la intervención estadounidense. La revolución extendió el comunismo a la esfera de influencia de EE.UU. y llevó a una guerra fría entre ambos países.