Domingo

La (r) evolución del celular
                                                                    Susana de León • sdeleon@elperiodico.com.gt


                                          Parece el anuncio de un nuevo teléfono celular cuando
                                          dicen “el futuro está en tus manos”. Siendo así, ¿qué se
                                          puede hacer desde el móvil?: localizar a los hijos sin
                                          llamarlos, encontrar rutas alternas en horas pico, copiar
                                          imágenes cual escáner, pagar impuestos… Hasta el
                                          modesto frijolito puede salvarle la vida si se queda sin
                                          dinero, o notificarle los movimientos en su cuenta
                                          bancaria.

                                          La Superintendencia de Telecomunicaciones (SIT)
                                          contabiliza más de 20 millones de teléfonos celulares
                                          para 14 millones de habitantes en el país. Al menos un
                                          millón y medio de esos aparatos son de última
                                          generación, los llamados teléfonos inteligentes, con los
                                          que puede hacer casi de todo.

Los celulares son tan versátiles que se adaptan al estilo de vida de cada persona. Aunque en
Guatemala “a muchas comunidades llegaron antes que los servicios básicos”, dice Patricia Lucki,
gerente general de PNL Comunicación Digital. En Japón, en tanto, funcionan como tarjetas de
crédito desde hace algunos años.

El pequeño aparato creado para hablar con la novedad que no tenía cables –y años después que
también tomaba fotos– se convirtió en el vehículo para avanzar hasta donde la imaginación o los
estilos de vida lo requieran.

Érase un teléfono
 Les decían los raspadores de hielo o ladrillos, y es que los primeros Motorola eso parecían y así
pesaban, los que solo el hombre de negocios podía costearse. Eran los ochenta. En los noventa
empezaron su proceso de encogimiento y otras novedades como los mensajitos de texto; a
principios del siglo XXI, las cámaras para fotografiar y filmar con el mismo aparato desde el que se
llamaba, parecían un exceso.

En el mercado aparecen nuevos teléfonos cada dos meses, estima Sergio Barrios, director del
Programa Tecnológico 4 Grados Norte de la Universidad del Valle de Guatemala (iTec UVG).

Evolucionan los aparatos y las aplicaciones, “las herramientas que responden a las necesidades
específicas del consumidor”, explica Barrios. A nivel local no existe un estudio sobre las más
descargadas; sin embargo, los planes más requeridos por los usuarios son las redes sociales,
según las compañías Claro, Tigo y Telefónica. Después de las llamadas “lo que más utilizan son
juegos, mensajería instantánea, correos electrónicos y programas para descargar música”, dice
Salvador Montes de Oca, director de Márquetin de Telefónica.
La tendencia es similar en el mundo según el sitio HighTable.com: los mensajes de texto, las
cámaras, correo electrónico, consultores del clima, juegos, mapas, entre los más populares. Todo
al alcance de un suave toque a la pantalla, o presionar algunos botones, así los teléfonos
inteligentes desde que adaptaron la Palm a los móviles en 1996.
 Después fueron –en ese orden– Black Berry, iPhone, hace poco Android, y ¿qué sigue?: más y
más aplicaciones.

Aplicaciones para todo
 En caso de emergencia rompa el cristal o atienda su celular. Japón cuenta con YureKuru para
iPhone, una herramienta que alerta 10 segundos antes de un terremoto. Guatemala cuenta con la
calculadora simplificada NRD2, para sistema Android, desarrollada por técnicos locales. Con esta
aplicación el móvil calcula la capacidad de un sitio para albergar personas en caso de un desastre
natural. “Basta con escanear el código que aparece en la página de la institución y listo”, explica
Daniel de León, vocero de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred).

La Unidad Ejecutora de Conservación Vial (Covial) es otra entidad que aplica la tecnología celular
en sus quehaceres diarios. Con la fotografía de una carretera dañada o deslave, las coordenadas
llegan hasta la base de datos donde se alerta para atender el problema. El proyecto es obra de
Milton Carranza, un ingeniero de 26 años que en 2011 realizaba un curso en la institución. “El
trabajo que antes tomaba semanas –ir al lugar, tomar fotos, regresar y realizar los informes– ahora
captan la imagen y desde su iPhone la suben”, explica Sergio Barrios del iTec UVG.

Y qué decir de los viajeros dirigidos por sus smartphone por medio de mapas, guías de
restaurantes e incluso traductores. Las posibilidades y las aplicaciones no terminan: filtros digitales
para las fotografías, recetarios de cocina, programas de diseño, identificación de constelaciones en
el cielo; algunos gratuitos, otros cuestan algunos dólares.

¿Será el celular el sustituto de las computadoras? Es probable, no les extrañaría dicen los
expertos.

Celular por computadora

Se estima que en 2015 la mayoría de usuarios tendrá un teléfono inteligente, incluidos los
guatemaltecos. “Muchas de las funciones que ejecutaba en mi computadora puedo realizarlas
ahora desde mi celular, como enviar y recibir correos electrónicos”, compara Patricia Lucki, de PNL
Comunicación Digital. Es más práctico. Los modelos de móviles cambian de forma acelerada y al
país llegan con apenas algunos días de diferencia de su lanzamiento.

Desde hace unos años es posible reservar y confirmar vuelos desde la computadora, ¿adivine
qué?, también puede hacerlo desde su celular. Es más, en Panamá los pasajeros de algunas
aerolíneas abordan con su boleto electrónico en su móvil.

En Colombia se puede pagar el taxi desde la billetera móvil y los negocios no incurren en gastos
porque firman convenios con los bancos o las empresas de tarjetas de crédito, pues son ellos
quienes proporcionan los lectores, explica el diario colombiano El Tiempo.

“Un día bastará con pasar el teléfono cerca de algo que nos guste para saber de qué material está
fabricado, dónde lo venden y su precio. Y al pagar no sacaremos la billetera, estará en nuestro
móvil un lector óptico que registrará la venta y lo debitará de nuestra cuenta en el banco”, plantea
César Mishaan, gerente de gestión operativa de Ebclosion, consultora de tecnologías de
comunicación.
Pero la sombra de la duda oscurece su futuro inmediato de estas aplicaciones en Guatemala:
confiar o no confiar en una billetera electrónica, he ahí el dilema. El “pero” es la inseguridad. ¿Qué
si me lo roban?, ¿qué si lo pierdo? ¿qué si me cobran más dinero?, algunas de la dudas. Los
expertos, responden con preguntas, ¿qué hace si le roban la tarjeta de crédito?, ¿qué hace si la
pierde, incluso la chequera? ¿y si le cobran de más por un dedazo? Las aplicaciones móviles
brindan altos niveles de seguridad, confían.

Tomará algún tiempo superar este dilema, pero hay otras experiencias en educación donde la falta
de seguridad no es problema. En Tanzania, Chile, Filipinas y Colombia, empresas privadas y
entidades gubernamentales apostaron por la tecnología móvil obteniendo experiencias de éxito.

“Un modelo aplicable en Guatemala considerando que todos tienen celular”, propone Lucki.

Hasta dónde llegará la tecnología celular, es incierto, como fueron el aparecimiento del primer
automóvil o las computadoras. Todos los días hay algo nuevo. Y en el país, el celular, talvez sea el
medio que nos permita superar algunos atrasos; talvez no lleven agua ni drenajes o energía
eléctrica, pero sí una población educada que procure esos cambios.


Guatemala, lunes 28 de mayo de 2012

              Copyright © 2012 Aldea Global, S. A. Todos los Derechos Reservados

Revolucion celular

  • 1.
    Domingo La (r) evolucióndel celular Susana de León • sdeleon@elperiodico.com.gt Parece el anuncio de un nuevo teléfono celular cuando dicen “el futuro está en tus manos”. Siendo así, ¿qué se puede hacer desde el móvil?: localizar a los hijos sin llamarlos, encontrar rutas alternas en horas pico, copiar imágenes cual escáner, pagar impuestos… Hasta el modesto frijolito puede salvarle la vida si se queda sin dinero, o notificarle los movimientos en su cuenta bancaria. La Superintendencia de Telecomunicaciones (SIT) contabiliza más de 20 millones de teléfonos celulares para 14 millones de habitantes en el país. Al menos un millón y medio de esos aparatos son de última generación, los llamados teléfonos inteligentes, con los que puede hacer casi de todo. Los celulares son tan versátiles que se adaptan al estilo de vida de cada persona. Aunque en Guatemala “a muchas comunidades llegaron antes que los servicios básicos”, dice Patricia Lucki, gerente general de PNL Comunicación Digital. En Japón, en tanto, funcionan como tarjetas de crédito desde hace algunos años. El pequeño aparato creado para hablar con la novedad que no tenía cables –y años después que también tomaba fotos– se convirtió en el vehículo para avanzar hasta donde la imaginación o los estilos de vida lo requieran. Érase un teléfono Les decían los raspadores de hielo o ladrillos, y es que los primeros Motorola eso parecían y así pesaban, los que solo el hombre de negocios podía costearse. Eran los ochenta. En los noventa empezaron su proceso de encogimiento y otras novedades como los mensajitos de texto; a principios del siglo XXI, las cámaras para fotografiar y filmar con el mismo aparato desde el que se llamaba, parecían un exceso. En el mercado aparecen nuevos teléfonos cada dos meses, estima Sergio Barrios, director del Programa Tecnológico 4 Grados Norte de la Universidad del Valle de Guatemala (iTec UVG). Evolucionan los aparatos y las aplicaciones, “las herramientas que responden a las necesidades específicas del consumidor”, explica Barrios. A nivel local no existe un estudio sobre las más descargadas; sin embargo, los planes más requeridos por los usuarios son las redes sociales, según las compañías Claro, Tigo y Telefónica. Después de las llamadas “lo que más utilizan son juegos, mensajería instantánea, correos electrónicos y programas para descargar música”, dice Salvador Montes de Oca, director de Márquetin de Telefónica.
  • 2.
    La tendencia essimilar en el mundo según el sitio HighTable.com: los mensajes de texto, las cámaras, correo electrónico, consultores del clima, juegos, mapas, entre los más populares. Todo al alcance de un suave toque a la pantalla, o presionar algunos botones, así los teléfonos inteligentes desde que adaptaron la Palm a los móviles en 1996. Después fueron –en ese orden– Black Berry, iPhone, hace poco Android, y ¿qué sigue?: más y más aplicaciones. Aplicaciones para todo En caso de emergencia rompa el cristal o atienda su celular. Japón cuenta con YureKuru para iPhone, una herramienta que alerta 10 segundos antes de un terremoto. Guatemala cuenta con la calculadora simplificada NRD2, para sistema Android, desarrollada por técnicos locales. Con esta aplicación el móvil calcula la capacidad de un sitio para albergar personas en caso de un desastre natural. “Basta con escanear el código que aparece en la página de la institución y listo”, explica Daniel de León, vocero de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred). La Unidad Ejecutora de Conservación Vial (Covial) es otra entidad que aplica la tecnología celular en sus quehaceres diarios. Con la fotografía de una carretera dañada o deslave, las coordenadas llegan hasta la base de datos donde se alerta para atender el problema. El proyecto es obra de Milton Carranza, un ingeniero de 26 años que en 2011 realizaba un curso en la institución. “El trabajo que antes tomaba semanas –ir al lugar, tomar fotos, regresar y realizar los informes– ahora captan la imagen y desde su iPhone la suben”, explica Sergio Barrios del iTec UVG. Y qué decir de los viajeros dirigidos por sus smartphone por medio de mapas, guías de restaurantes e incluso traductores. Las posibilidades y las aplicaciones no terminan: filtros digitales para las fotografías, recetarios de cocina, programas de diseño, identificación de constelaciones en el cielo; algunos gratuitos, otros cuestan algunos dólares. ¿Será el celular el sustituto de las computadoras? Es probable, no les extrañaría dicen los expertos. Celular por computadora Se estima que en 2015 la mayoría de usuarios tendrá un teléfono inteligente, incluidos los guatemaltecos. “Muchas de las funciones que ejecutaba en mi computadora puedo realizarlas ahora desde mi celular, como enviar y recibir correos electrónicos”, compara Patricia Lucki, de PNL Comunicación Digital. Es más práctico. Los modelos de móviles cambian de forma acelerada y al país llegan con apenas algunos días de diferencia de su lanzamiento. Desde hace unos años es posible reservar y confirmar vuelos desde la computadora, ¿adivine qué?, también puede hacerlo desde su celular. Es más, en Panamá los pasajeros de algunas aerolíneas abordan con su boleto electrónico en su móvil. En Colombia se puede pagar el taxi desde la billetera móvil y los negocios no incurren en gastos porque firman convenios con los bancos o las empresas de tarjetas de crédito, pues son ellos quienes proporcionan los lectores, explica el diario colombiano El Tiempo. “Un día bastará con pasar el teléfono cerca de algo que nos guste para saber de qué material está fabricado, dónde lo venden y su precio. Y al pagar no sacaremos la billetera, estará en nuestro móvil un lector óptico que registrará la venta y lo debitará de nuestra cuenta en el banco”, plantea César Mishaan, gerente de gestión operativa de Ebclosion, consultora de tecnologías de comunicación.
  • 3.
    Pero la sombrade la duda oscurece su futuro inmediato de estas aplicaciones en Guatemala: confiar o no confiar en una billetera electrónica, he ahí el dilema. El “pero” es la inseguridad. ¿Qué si me lo roban?, ¿qué si lo pierdo? ¿qué si me cobran más dinero?, algunas de la dudas. Los expertos, responden con preguntas, ¿qué hace si le roban la tarjeta de crédito?, ¿qué hace si la pierde, incluso la chequera? ¿y si le cobran de más por un dedazo? Las aplicaciones móviles brindan altos niveles de seguridad, confían. Tomará algún tiempo superar este dilema, pero hay otras experiencias en educación donde la falta de seguridad no es problema. En Tanzania, Chile, Filipinas y Colombia, empresas privadas y entidades gubernamentales apostaron por la tecnología móvil obteniendo experiencias de éxito. “Un modelo aplicable en Guatemala considerando que todos tienen celular”, propone Lucki. Hasta dónde llegará la tecnología celular, es incierto, como fueron el aparecimiento del primer automóvil o las computadoras. Todos los días hay algo nuevo. Y en el país, el celular, talvez sea el medio que nos permita superar algunos atrasos; talvez no lleven agua ni drenajes o energía eléctrica, pero sí una población educada que procure esos cambios. Guatemala, lunes 28 de mayo de 2012 Copyright © 2012 Aldea Global, S. A. Todos los Derechos Reservados