Un derrame de 40,000 metros cúbicos de sulfato de cobre ácido proveniente de una mina en el estado de Sonora, México contaminó 190 kilómetros del Río Sonora. La sustancia tóxica puso en riesgo la salud de 24,048 personas y restringió el acceso al agua. Aunque las autoridades y la minera realizan limpiezas, la organización Greenpeace advierte que el daño al ecosistema será imposible de revertir en los próximos años debido a la persistencia de los metales pesados derramados.