Las ciudades han inspirado muchas canciones famosas y han sido representativas de movimientos musicales como Seattle con el grunge, Liverpool con los Beatles, y Nueva Orleans con el jazz. A menudo, nuevos estilos musicales surgieron de la mezcla de géneros y de la expresión de colectivos sociales. El desarrollo de sellos discográficos, salas de conciertos y estudios de grabación en estas ciudades atrajo músicos y público y ayudó a establecer escenas musicales florecientes.