La música ha tenido un impacto en las vidas humanas desde la prehistoria, cuando se usaba en rituales de curación. La música se puede usar para escuchar y bailar por placer o para tratar enfermedades físicas y mentales a través de la musicoterapia. Existen dos tipos principales de música terapéutica - música sedante y estimulante - y varias fundaciones en América Latina que ofrecen musicoterapia. Los griegos fueron los primeros en estudiar científicamente los efectos de la música en el cuerpo