El documento describe el Síndrome de Wendy, que se refiere a personas que se enfocan excesivamente en controlar la vida de otros para compensar carencias emocionales de su pasado. Quienes lo padecen asumen las responsabilidades y tareas de otros como su pareja o hijos para evitar conflictos y hacerlos felices, a costa de su propia felicidad. Presentan características como sentirse imprescindibles, entender el amor como sacrificio, y evitar molestar a los demás.