San José era un carpintero de Nazaret comprometido con María. Cuando María quedó embarazada de Jesús sin haber tenido relaciones, José pensó en dejarla pero un ángel le dijo que el hijo era obra del Espíritu Santo. José cuidó de María y Jesús, llevándolos a Egipto para protegerlos de Herodes y más tarde estableciéndose en Nazaret, donde murió antes de que Jesús comenzara su ministerio.