La Organización de los Estados Americanos (OEA) ha experimentado una declinación precipitada en años recientes debido a limitaciones como su modelo de consenso que requiere unanimidad en decisiones, la polarización política entre estados, y su capacidad limitada para observar elecciones sin invitación estatal. Además, el sistema de justicia interamericano se encuentra bajo ataque de países cuyos ciudadanos más lo necesitan y la gestión del Secretario General Insulza ha sido objeto de dura crítica.