Santa Clara de Asís nació en 1193 en Asís e inspiró su vida al conocer a San Francisco de Asís. En 1212 decidió abandonar su casa y familia para consagrarse a Dios siguiendo los pasos de pobreza, sacrificio y oración de Cristo. Fundó la orden de las Clarisas y pasó el resto de su vida orando, sirviendo a Dios y otros a través de una vida de pobreza y humildad siguiendo el ejemplo de Jesús.