María Magdalena es mencionada en los Evangelios como una pecadora a la que Jesús perdonó sus pecados, y fue la primera persona en ver a Jesús resucitado. Según la tradición, María Magdalena evangelizó la Provenza junto a Lázaro y Marta después de la Ascensión, y pasó los últimos 30 años de su vida en una cueva en los Alpes Marítimos antes de morir.