La santería, originaria de África y con raíces en Nigeria, se ha difundido en América Latina y el Caribe, especialmente en Cuba y Haití, a través de la colonización y la esclavitud. A pesar de la represión religiosa, los practicantes ocultaron sus creencias detrás del catolicismo, lo que resultó en un sincretismo. Actualmente, la santería cuenta con un creciente número de seguidores de diversas razas y edades.