El paciente recibió fisioterapia diaria en el hospital para aumentar su rango de movimiento, fuerza y capacidad funcional. Después de un mes de terapia intensiva, mostró progreso pero aún tenía limitaciones. Continuó mejorando a lo largo de los siguientes meses a través de ejercicios en casa y sesiones periódicas de seguimiento con el fisioterapeuta, hasta que pudo regresar a sus actividades escolares y deportivas preferidas un año después de la cirugía.