“ASILO”
Una breve historia sobre la muerte




    Sebastián Castillo (Señor Nadie)
                 2012
“Después de todo, remamos solos hacia el océano de
                                       la Muerte.”

               Sebastián Castillo, Octubre de 2011.
"Asilo"

         La demencia avanza sigilosa dentro de mí
                      Ya se ha llevado mis brazos
                                      Mis piernas
                             Y parte de mi rostro

                       En un dificultoso esfuerzo
               Mi grabadora ahora está encendida
                         Sin los sedantes encima
                                Procedo a hablar

               ¿Qué es amanecer sino el consuelo
                De haber escapado de la muerte?
                                Es solo un sueño
                        Pero la angustia de saber
                      Que debes volver a dormir
                                      O peor aun
               Que ahora puede pillarte despierto

                          El crucifijo se ríe de mí
             Cristo se compadece de mis arrugas
                         Su sombra en la ventana
           Sacrílega a los ojos de un ateo dopado
  La enfermera le hace ojos al médico de cabecera

Claro, como ignorar los polvos en la pieza de junto
                     La que solía ser de doña Clara
                    Hasta que un Martes de Mayo
                 Vino por fin la muerte a buscarla
                                 Me dejo dos cosas
                   El recuerdo de una tierna dama
            Y la sensación que soy más útil erecto
¿Qué es el atardecer sino el ocaso
                    De lo inevitable, de lo inaceptable?
                     Todo es más alegre bajo las drogas
                           Nada se entiende sin dientes

                          Todo o nada, ya nadie juega
                           La tarde se va en un respiro
       Y una mirada sin rumbo por la ventana enrejada

                          La muerte ya ha sido avisada
                        De que llego la hora de dormir
                  Viene a paso lento, sabe que no huiré
                          Ya llegó, se prepara, me mira
                                        Y eso sería todo

                       Doctor, se fue el viejo de al lado
                     ¡Oye, todavía no termino contigo!
                         Después te lo llevas al sótano
                                         Sí, mi doctor…

                   Las palabras finales de la enfermera
Se perdieron entre los gemidos orgásmicos de la escena
Mientras se montaba nuevamente en el doctor de turno

                             En la habitación de junto
                                  Sobre una fría cama
                           Yacía un cuerpo cadavérico
                                    Lleno de sabiduría

Señor Nadie - "Asilo"

  • 1.
    “ASILO” Una breve historiasobre la muerte Sebastián Castillo (Señor Nadie) 2012
  • 2.
    “Después de todo,remamos solos hacia el océano de la Muerte.” Sebastián Castillo, Octubre de 2011.
  • 3.
    "Asilo" La demencia avanza sigilosa dentro de mí Ya se ha llevado mis brazos Mis piernas Y parte de mi rostro En un dificultoso esfuerzo Mi grabadora ahora está encendida Sin los sedantes encima Procedo a hablar ¿Qué es amanecer sino el consuelo De haber escapado de la muerte? Es solo un sueño Pero la angustia de saber Que debes volver a dormir O peor aun Que ahora puede pillarte despierto El crucifijo se ríe de mí Cristo se compadece de mis arrugas Su sombra en la ventana Sacrílega a los ojos de un ateo dopado La enfermera le hace ojos al médico de cabecera Claro, como ignorar los polvos en la pieza de junto La que solía ser de doña Clara Hasta que un Martes de Mayo Vino por fin la muerte a buscarla Me dejo dos cosas El recuerdo de una tierna dama Y la sensación que soy más útil erecto
  • 4.
    ¿Qué es elatardecer sino el ocaso De lo inevitable, de lo inaceptable? Todo es más alegre bajo las drogas Nada se entiende sin dientes Todo o nada, ya nadie juega La tarde se va en un respiro Y una mirada sin rumbo por la ventana enrejada La muerte ya ha sido avisada De que llego la hora de dormir Viene a paso lento, sabe que no huiré Ya llegó, se prepara, me mira Y eso sería todo Doctor, se fue el viejo de al lado ¡Oye, todavía no termino contigo! Después te lo llevas al sótano Sí, mi doctor… Las palabras finales de la enfermera Se perdieron entre los gemidos orgásmicos de la escena Mientras se montaba nuevamente en el doctor de turno En la habitación de junto Sobre una fría cama Yacía un cuerpo cadavérico Lleno de sabiduría