Tomás no puede dormir y se asoma a la ventana de su habitación en una isla. Ve unas figuras encapuchadas que avanzan lentamente por el camino en medio de una tormenta, guiadas por un hombre con una linterna. Quiénes son estas personas y qué están haciendo es un misterio que deja abierto para que los lectores continúen inventando la historia.