El documento analiza la participación de la mujer en puestos de alta responsabilidad en Chile. Muestra que sólo el 20% de las grandes empresas tienen al menos una mujer en su directorio, y que las mujeres representan solo el 13.9% del Congreso chileno. Concluye que existen disparidades de género en los espacios de poder debido a factores culturales e institucionales arraigados, y recomienda implementar políticas que fomenten la diversidad e integración para aumentar la participación femenina.