Sinais de Deus!!
SeñalesSeñales
Se cuenta que un viejo árabe,
analfabeto, oraba con tanto
fervor y con tanto cariño cada
noche que cierta vez el poderoso
jefe de una gran caravana lo
llamó a su presencia y le
preguntó:
- ¿Por qué oras con tanta fe?- ¿Por qué oras con tanta fe?
¿Cómo sabes que Dios
existe cuando ni siquiera
sabes leer?
El viejo respondió:
-Gran señor, conozco la
existencia de Dios por las
señales que nos muestra.
- ¿Cómo así? -
indagó el jefe con algo
de sorpresa.
El humilde siervo
le explicó:
- Cuando Ud. recibe una carta de alguna persona
ausente
¿Cómo sabe quién la escribió?
- Por la letra,
respondió el jefe.
- Cuando Ud. recibe una joya,
¿Cómo obtiene información acerca
de la persona que la elaboró?
- Por la firma del orfebre,
volvió a responder el jefe.
El viejo sonrió
y agregó:
- Por las huellas -
Respondió el jefe,
sorprendido.
-Cuando oye pasos de animales alrededor de la
tienda ¿Cómo sabe, después, si fue un carnero, un
caballo o un buey?
Entonces, el viejo creyente lo invitó a salir de la
barraca y, mostrándole el cielo, donde la Luna
brillaba rodeada por multitudes de estrellas,
exclamó respetuosamente:
Señor, aquellas señales, allá arriba...
¡No pueden ser de los hombres!
En ese momento, el orgulloso jefe de la caravana
comenzó a orar también.
Dios, aunque invisible a nuestros ojos,
nos deja señales en todas partes:
En la claridad de las mañanas, en el día que transcurre
con el calor del sol o con la lluvia que moja la hierba...
El deja señales cuando alguien se acuerdaacuerda de ti, cuando
alguien te considera importante...
Formatação: jeanpierrels@hotmail.com
Cuando alguien merece tu cariño, o
cuando alguien te dice: ¡Que Dios te¡Que Dios te
bendiga!bendiga!
Por eso, Señor, te diré sólo dos
palabras. Quiero que sean sinceras
y sencillas.
En el silencio de la soledad te digoEn el silencio de la soledad te digo
desde lo más profundo de midesde lo más profundo de mi
corazón: Gracias.corazón: Gracias.
Gracias por todo lo que me has
concedido porque te lo he pedido.
Por todo lo que me has dado sin
habértelo rogado.
Por todo lo que me has
otorgado sin haberlo merecido.
Gracias por la salud, por el
bienestar, por las alegrías y las
satisfacciones.
Gracias también por la enfermedad, por las
penas y los sufrimientos. Aunque me cuesta
trabajo, Señor, te agradezco esto último.
¡Tú sabes lo que haces!
Gracias por el rayo de esperanza que meGracias por el rayo de esperanza que me
iluminó,iluminó, por aquella mano que me levantó, porpor aquella mano que me levantó, por
ese consejo que me guió, por aquellas palabrasese consejo que me guió, por aquellas palabras
que me alentaron,que me alentaron, por esa sonrisa que mepor esa sonrisa que me
alegró,alegró, por aquellos brazos que me recibieron.por aquellos brazos que me recibieron.
Pero sobre todo, te doy gracias,Pero sobre todo, te doy gracias,
Señor, por la fe que tengo en ti. En esteSeñor, por la fe que tengo en ti. En este
tiempo, un tanto confuso, -aunque lleno detiempo, un tanto confuso, -aunque lleno de
esperanzas- es a veces difícil creer.esperanzas- es a veces difícil creer.
Te confieso sinceramente; no siempre he
sabido cómo actuar, qué hacer, a dónde ir.
Sin embargo, sigo teniendo fe. Te doy gracias,
porque me has iluminado, porque me has
levantado, porque has perdonado mis errores.
Te doy gracias, Señor, por mis amigos y porTe doy gracias, Señor, por mis amigos y por
todo aquellotodo aquello que ignoro.que ignoro.

Senales1

  • 1.
  • 2.
    Se cuenta queun viejo árabe, analfabeto, oraba con tanto fervor y con tanto cariño cada noche que cierta vez el poderoso jefe de una gran caravana lo llamó a su presencia y le preguntó:
  • 3.
    - ¿Por quéoras con tanta fe?- ¿Por qué oras con tanta fe? ¿Cómo sabes que Dios existe cuando ni siquiera sabes leer? El viejo respondió:
  • 4.
    -Gran señor, conozcola existencia de Dios por las señales que nos muestra. - ¿Cómo así? - indagó el jefe con algo de sorpresa. El humilde siervo le explicó:
  • 5.
    - Cuando Ud.recibe una carta de alguna persona ausente ¿Cómo sabe quién la escribió? - Por la letra, respondió el jefe.
  • 6.
    - Cuando Ud.recibe una joya, ¿Cómo obtiene información acerca de la persona que la elaboró? - Por la firma del orfebre, volvió a responder el jefe. El viejo sonrió y agregó:
  • 7.
    - Por lashuellas - Respondió el jefe, sorprendido. -Cuando oye pasos de animales alrededor de la tienda ¿Cómo sabe, después, si fue un carnero, un caballo o un buey?
  • 8.
    Entonces, el viejocreyente lo invitó a salir de la barraca y, mostrándole el cielo, donde la Luna brillaba rodeada por multitudes de estrellas, exclamó respetuosamente:
  • 9.
    Señor, aquellas señales,allá arriba... ¡No pueden ser de los hombres!
  • 10.
    En ese momento,el orgulloso jefe de la caravana comenzó a orar también.
  • 11.
    Dios, aunque invisiblea nuestros ojos, nos deja señales en todas partes:
  • 12.
    En la claridadde las mañanas, en el día que transcurre con el calor del sol o con la lluvia que moja la hierba... El deja señales cuando alguien se acuerdaacuerda de ti, cuando alguien te considera importante...
  • 13.
    Formatação: jeanpierrels@hotmail.com Cuando alguienmerece tu cariño, o cuando alguien te dice: ¡Que Dios te¡Que Dios te bendiga!bendiga!
  • 14.
    Por eso, Señor,te diré sólo dos palabras. Quiero que sean sinceras y sencillas.
  • 15.
    En el silenciode la soledad te digoEn el silencio de la soledad te digo desde lo más profundo de midesde lo más profundo de mi corazón: Gracias.corazón: Gracias.
  • 16.
    Gracias por todolo que me has concedido porque te lo he pedido.
  • 17.
    Por todo loque me has dado sin habértelo rogado. Por todo lo que me has otorgado sin haberlo merecido.
  • 18.
    Gracias por lasalud, por el bienestar, por las alegrías y las satisfacciones.
  • 19.
    Gracias también porla enfermedad, por las penas y los sufrimientos. Aunque me cuesta trabajo, Señor, te agradezco esto último. ¡Tú sabes lo que haces!
  • 20.
    Gracias por elrayo de esperanza que meGracias por el rayo de esperanza que me iluminó,iluminó, por aquella mano que me levantó, porpor aquella mano que me levantó, por ese consejo que me guió, por aquellas palabrasese consejo que me guió, por aquellas palabras que me alentaron,que me alentaron, por esa sonrisa que mepor esa sonrisa que me alegró,alegró, por aquellos brazos que me recibieron.por aquellos brazos que me recibieron.
  • 21.
    Pero sobre todo,te doy gracias,Pero sobre todo, te doy gracias, Señor, por la fe que tengo en ti. En esteSeñor, por la fe que tengo en ti. En este tiempo, un tanto confuso, -aunque lleno detiempo, un tanto confuso, -aunque lleno de esperanzas- es a veces difícil creer.esperanzas- es a veces difícil creer.
  • 22.
    Te confieso sinceramente;no siempre he sabido cómo actuar, qué hacer, a dónde ir. Sin embargo, sigo teniendo fe. Te doy gracias, porque me has iluminado, porque me has levantado, porque has perdonado mis errores.
  • 23.
    Te doy gracias,Señor, por mis amigos y porTe doy gracias, Señor, por mis amigos y por todo aquellotodo aquello que ignoro.que ignoro.