El documento advierte sobre el uso de símbolos que pueden abrir puertas al mundo espiritual y permitir influencias negativas en la vida de los creyentes. Se enumeran varios símbolos asociados con prácticas ocultas y se advierte que su presencia puede alejar a las personas de Jesús. Se concluye enfatizando la necesidad de destruir estos símbolos y buscar el perdón de Dios para obtener libertad espiritual.