352 ࡯ LENGUA Y LITERATURA 2.° ESO ࡯ MATERIAL FOTOCOPIABLE © SANTILLANA EDUCACIÓN, S. L. ࡯
EL COMPLEMENTO PREPOSICIONAL
FICHA 5
6
GRAMÁTICA
1. Localiza los objetos directos y los complementos preposicionales de los párrafos
segundo, tercero y cuarto.
La Rana que quería ser una Rana auténtica
2. Identifica los complementos preposicionales en estas oraciones:
• El edificio adolece de varios defectos irreparables desde su construcción.
• Carlos se arrepintió enseguida de su conducta.
• Ese hombre carece por su formación de los conocimientos necesarios.
• El presidente renunció a todos sus privilegios en la reunión de apertura.
• Cada día cuida más de sus negocios con todos los recursos disponibles.
• Han despojado de todos sus bienes a los tres políticos corruptos.
• La empresa se ha deshecho de un paquete de acciones importante.
3. Completa las oraciones con un complemento preposicional apropiado.
• El conductor no reparó y chocó.
• Laura renunció para solucionar el problema.
• Se libró después de muchos años.
• Encárgate de manera personal, por favor.
• Los ladrones se deshicieron lejos del lugar del robo.
4. Escribe con cada uno de estos verbos una oración con un complemento prepo-
sicional:
• comprometerse • despedirse • prescindir
• carecer • olvidarse • pensar
• renunciar • acordarse • avergonzarse
Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que, dispues-
ta a cualquier cosa para lograr que la consideraran
una Rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas,
y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba
a oír con amargura cuando decían que qué buena
Rana, que parecía Pollo.
AUGUSTO MONTERROSO
La Oveja negra y demás fábulas (Adaptación)
Había una vez una Rana. Quería ser una Rana au-
téntica. Todos los días se esforzaba en ello.
Al principio se compró un espejo en el que se mira-
ba largamente. Buscaba su ansiada autenticidad.
Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el
humor de ese día o de la hora. Un día se cansó de
esto y guardó el espejo en un baúl.
Por fin pensó una solución. La única forma de co-
nocer su propio valor estaba en la opinión de la gen-
te. Comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestir-
se (cuando no le quedaba otro recurso) para saber
si los demás la aprobaban y reconocían su autenti-
cidad.
Un día observó que lo que más admiraban de ella
era su cuerpo, especialmente sus piernas, de ma-
nera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar pa-
ra tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que
todos aplaudían.
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Sintaxis 39

  • 1.
    352 ࡯ LENGUAY LITERATURA 2.° ESO ࡯ MATERIAL FOTOCOPIABLE © SANTILLANA EDUCACIÓN, S. L. ࡯ EL COMPLEMENTO PREPOSICIONAL FICHA 5 6 GRAMÁTICA 1. Localiza los objetos directos y los complementos preposicionales de los párrafos segundo, tercero y cuarto. La Rana que quería ser una Rana auténtica 2. Identifica los complementos preposicionales en estas oraciones: • El edificio adolece de varios defectos irreparables desde su construcción. • Carlos se arrepintió enseguida de su conducta. • Ese hombre carece por su formación de los conocimientos necesarios. • El presidente renunció a todos sus privilegios en la reunión de apertura. • Cada día cuida más de sus negocios con todos los recursos disponibles. • Han despojado de todos sus bienes a los tres políticos corruptos. • La empresa se ha deshecho de un paquete de acciones importante. 3. Completa las oraciones con un complemento preposicional apropiado. • El conductor no reparó y chocó. • Laura renunció para solucionar el problema. • Se libró después de muchos años. • Encárgate de manera personal, por favor. • Los ladrones se deshicieron lejos del lugar del robo. 4. Escribe con cada uno de estos verbos una oración con un complemento prepo- sicional: • comprometerse • despedirse • prescindir • carecer • olvidarse • pensar • renunciar • acordarse • avergonzarse Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que, dispues- ta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una Rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían que qué buena Rana, que parecía Pollo. AUGUSTO MONTERROSO La Oveja negra y demás fábulas (Adaptación) Había una vez una Rana. Quería ser una Rana au- téntica. Todos los días se esforzaba en ello. Al principio se compró un espejo en el que se mira- ba largamente. Buscaba su ansiada autenticidad. Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora. Un día se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl. Por fin pensó una solución. La única forma de co- nocer su propio valor estaba en la opinión de la gen- te. Comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestir- se (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocían su autenti- cidad. Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de ma- nera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar pa- ra tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos aplaudían. 829592 _ 0314-0353.qxd 21/12/07 10:40 Página 352