346 ࡯ LENGUA Y LITERATURA 2.° ESO ࡯ MATERIAL FOTOCOPIABLE © SANTILLANA EDUCACIÓN, S. L. ࡯
COMPLEMENTOS DE UN NÚCLEO NO VERBAL
FICHA 5
5
GRAMÁTICA
1. Localiza los complementos del nombre presentes en el primer párrafo del texto.
El señor Globulito
࡯ Responde.
࡯ • ¿De qué palabra es complemento al hogar en el tercer párrafo? ¿Qué clase de
complemento es?
࡯ • ¿A qué palabra complementa el sintagma a la contemplación del cuarto
párrafo?
2. Identifica los complementos de un núcleo no verbal y especifica de qué clase
son (de un sustantivo, de un adverbio, de un adjetivo).
• Manuel parece dispuesto a todo.
• Cerca de esa tienda hay un quiosco.
• Ajeno a los hechos entró sonriente.
• El coche de los bomberos se ha estropeado.
• Las ondulantes colinas de hierba se extendían ante mis ojos.
• Antes de tu llegada ya había imaginado el motivo.
Don Francisco me puso a cargo de Globulito, el es-
queleto del colegio. Mi tarea consistía en llevarlo al
aula para el inicio de la clase de Naturales. Después,
regresarlo a su sitio, en un rincón polvoriento de la
Secretaría. La Secretaría estaba en un extremo del
patio. Lo empujaba de aquí para allá. Las ruedas
chirriaban sobre los mosaicos y sus huesos se gol-
peaban entre sí.
Mi responsabilidad no se suspendía por lluvia. En
ese caso recurría a un viejo paraguas. Como era muy
difícil sostener el paraguas con una mano y empu-
jar con la otra, siempre terminaba encajándoselo a
Globulito. Enganchaba el mango en su brazo y usa-
ba el cráneo como tope. Así nos movíamos en ple-
na tormenta para que no llegase tarde a su llamada
a escena.
Lo bueno es que la hora de Naturales no terminaba
con un recreo, sino que daba paso a la clase del se-
ñor Andrés. Como yo debía acompañar a Globulito
en su regreso al hogar, tenía permiso para ausen-
tarme del aula y perder preciosos minutos de la ho-
ra de Lenguaje. De esa forma me salvé en varias
oportunidades de ser convocado al frente con el res-
to del grado, para responder al interrogatorio sobre
tiempos pluscuamperfectos y futuros.
Nuestro regreso a la Secretaría era más lento cada
vez. A menudo, pretextando agotamiento, me sen-
taba a mitad de camino sobre el banco de cemen-
to que recorría el perímetro del patio. Globulito nun-
ca se quejó. Parecía agradecer tanto como yo el
respiro, un momento dedicado a la contemplación,
antes de ser arrumbado nuevamente entre los ma-
pas, los compases gigantescos y las cajas de las ti-
zas. Éramos una extraña pareja. Yo sentado y él de
pie, mirando en la misma dirección. Con el tiempo
ganamos en confianza y me descubrí hablándole,
nada raro, comentarios sobre la clase que acabába-
mos de compartir. En su compañía nunca me sen-
tí solo: era dueño de los silencios más elocuentes.
MARCELO FIGUERAS
Kamchatka (Adaptación)
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Sintaxis 33

  • 1.
    346 ࡯ LENGUAY LITERATURA 2.° ESO ࡯ MATERIAL FOTOCOPIABLE © SANTILLANA EDUCACIÓN, S. L. ࡯ COMPLEMENTOS DE UN NÚCLEO NO VERBAL FICHA 5 5 GRAMÁTICA 1. Localiza los complementos del nombre presentes en el primer párrafo del texto. El señor Globulito ࡯ Responde. ࡯ • ¿De qué palabra es complemento al hogar en el tercer párrafo? ¿Qué clase de complemento es? ࡯ • ¿A qué palabra complementa el sintagma a la contemplación del cuarto párrafo? 2. Identifica los complementos de un núcleo no verbal y especifica de qué clase son (de un sustantivo, de un adverbio, de un adjetivo). • Manuel parece dispuesto a todo. • Cerca de esa tienda hay un quiosco. • Ajeno a los hechos entró sonriente. • El coche de los bomberos se ha estropeado. • Las ondulantes colinas de hierba se extendían ante mis ojos. • Antes de tu llegada ya había imaginado el motivo. Don Francisco me puso a cargo de Globulito, el es- queleto del colegio. Mi tarea consistía en llevarlo al aula para el inicio de la clase de Naturales. Después, regresarlo a su sitio, en un rincón polvoriento de la Secretaría. La Secretaría estaba en un extremo del patio. Lo empujaba de aquí para allá. Las ruedas chirriaban sobre los mosaicos y sus huesos se gol- peaban entre sí. Mi responsabilidad no se suspendía por lluvia. En ese caso recurría a un viejo paraguas. Como era muy difícil sostener el paraguas con una mano y empu- jar con la otra, siempre terminaba encajándoselo a Globulito. Enganchaba el mango en su brazo y usa- ba el cráneo como tope. Así nos movíamos en ple- na tormenta para que no llegase tarde a su llamada a escena. Lo bueno es que la hora de Naturales no terminaba con un recreo, sino que daba paso a la clase del se- ñor Andrés. Como yo debía acompañar a Globulito en su regreso al hogar, tenía permiso para ausen- tarme del aula y perder preciosos minutos de la ho- ra de Lenguaje. De esa forma me salvé en varias oportunidades de ser convocado al frente con el res- to del grado, para responder al interrogatorio sobre tiempos pluscuamperfectos y futuros. Nuestro regreso a la Secretaría era más lento cada vez. A menudo, pretextando agotamiento, me sen- taba a mitad de camino sobre el banco de cemen- to que recorría el perímetro del patio. Globulito nun- ca se quejó. Parecía agradecer tanto como yo el respiro, un momento dedicado a la contemplación, antes de ser arrumbado nuevamente entre los ma- pas, los compases gigantescos y las cajas de las ti- zas. Éramos una extraña pareja. Yo sentado y él de pie, mirando en la misma dirección. Con el tiempo ganamos en confianza y me descubrí hablándole, nada raro, comentarios sobre la clase que acabába- mos de compartir. En su compañía nunca me sen- tí solo: era dueño de los silencios más elocuentes. MARCELO FIGUERAS Kamchatka (Adaptación) 829592 _ 0314-0353.qxd 21/12/07 10:40 Página 346