El gobierno de Oaxaca, a través de su vocero, rechazó acusaciones de corrupción contra el gobernador Gabino Cué, señalando que las afirmaciones son parte de una estrategia electoral en su contra. Mientras tanto, la oposición y los movimientos sociales en Oaxaca generan un ambiente de tensión, incluyendo paros magisteriales y la llegada de policías federales para asegurar el orden. A pesar de la intimidación y los despidos amenazados, los docentes continúan su lucha por mejores condiciones laborales y se apoyan en la resistencia de los padres de familia.