La sangre, un líquido rojizo y espeso, recorre el cuerpo humano y está compuesta por glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. El corazón, un órgano muscular dividido en cuatro cavidades, bombea sangre a través de arterias, venas y capilares, facilitando el flujo sanguíneo. Este proceso es vital desde el inicio de la vida, ya que el corazón trabaja rítmicamente para llevar sangre al cuerpo, incluyendo a los pulmones.