El sistema límbico está compuesto de estructuras cerebrales como el hipocampo y la amígdala que controlan las emociones, el aprendizaje y la memoria. Afecta trastornos como la depresión y la ansiedad al estar vinculado con el sistema neuroendocrino y nervioso autónomo. Incluye también el tálamo, hipotálamo, hipocampo y amígdala, cada uno con funciones específicas en la homeostasis, memoria y procesamiento emocional.