El sistema límbico está compuesto por una serie de estructuras cerebrales relacionadas con las emociones, el aprendizaje y la memoria. La amígdala juega un papel clave en las respuestas emocionales al detectar amenazas y activar las hormonas del estrés. El trastorno bipolar involucra una disfunción del sistema límbico que causa fluctuaciones anormales del estado de ánimo entre la hiperactividad y la depresión.