Los sistemas de gestión medioambiental surgieron a mediados de los años 70 como resultado del aumento de la legislación medioambiental y las auditorías medioambientales. Se desarrollaron siguiendo el modelo de los sistemas de gestión de calidad para ayudar a las empresas a cumplir con la legislación, mejorar su desempeño ambiental y responder a las presiones regulatorias y sociales. Un sistema de gestión medioambiental proporciona una estructura para que una organización determine e implemente su política ambiental, gestione sus aspectos ambientales y mejore continuamente