Un sistema operativo gestiona los procesos básicos de un sistema informático y permite la ejecución de otras operaciones. Sus funciones principales incluyen aceptar trabajos, interpretar comandos del usuario, controlar recursos como memoria e impresoras, manejar errores, administrar tareas y proteger contra interferencias entre usuarios. Los sistemas operativos han evolucionado a lo largo de los años, desde los primeros sistemas por lotes hasta las interfaces gráficas modernas como Windows y Linux.