La situación en Chiapas, específicamente en la Sierra Madre, es crítica debido a la actividad de la minera canadiense Blackfire Exploration, la cual está causando contaminación y destrucción ambiental que amenaza la salud de la comunidad y su acceso a agua limpia. A pesar de las promesas de desarrollo y empleo, las concesiones mineras han resultado en graves violaciones de derechos humanos y destrucción del ecosistema. La población local, que depende de la agricultura y la ganadería, se encuentra en peligro y clama por la defensa de sus recursos naturales y patrimoniales.