El polimorfismo es una propiedad que permite aplicar la misma operación a objetos de diferentes tipos y se implementa en programación mediante la herencia y el uso de interfaces. Existen dos tipos principales: polimorfismo estático (sobrecarga de métodos) y polimorfismo dinámico (generics), que facilitan la creación de clases genéricas y la programación orientada a la interfaz. Aunque ofrece ventajas como flexibilidad y facilidad de pruebas, también existe el riesgo de sobregeneralización.