Este libro analiza el periódico El Investigador publicado en Lima entre 1813 y 1814 para explorar aspectos de la vida cotidiana de la sociedad colonial en esa época. El autor argumenta que El Investigador es una valiosa fuente histórica que refleja temas como la delincuencia, el anticlericalismo, lo religioso, lo político, y la higiene urbana en Lima. El objetivo es mostrar la importancia de usar periódicos para comprender mejor la realidad social del Perú a finales de la colonia.