El software libre permite a los usuarios ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, modificar y mejorar el software, garantizando su libertad. La Free Software Foundation ofrece diversas licencias como la GPL y la LGPL, que protegen estos derechos. Además, el software libre, asociado a proyectos como GNU y Linux, favorece la adaptabilidad y el ahorro en entornos educativos.