Los animales homeotermos, como los mamíferos, mantienen una temperatura corporal estable independientemente de las condiciones ambientales a través de mecanismos como la transpiración, la vasodilatación ante el calor, y la comida, actividad muscular, vasoconstricción y piloerección ante el frío. La piel de los mamíferos es más gruesa en climas fríos que cálidos y su grosor aumenta con el tamaño del animal. Cuando no pueden aclimatarse a temperaturas extremas, algunos animales recurren a