La lección habla sobre la importancia de confesar los pecados a Dios. Cada vez que pecamos, dañamos nuestra relación con Dios. La confesión implica reconocer que Dios conoce nuestros pecados y pedirle perdón. También es bueno hacer una lista de pecados específicos para confesar. Dios perdona nuestros pecados y borra nuestra culpa. La confesión pública debe ser de pecados cometidos por grupos, no individuos.