El documento habla sobre los dones del Espíritu Santo mencionados en 1 Corintios 12. Explica brevemente la naturaleza de dones como la palabra de sabiduría, la palabra de ciencia, el discernimiento de espíritus, y cómo deben usarse correctamente para edificar a la iglesia y no para vanagloria personal. El documento enfatiza que ningún don es más importante que el amor.