El documento describe el proceso de diagnóstico ortodóncico de un paciente. Incluye dos aspectos: el clínico y el cefalométrico. El diagnóstico clínico implica estudiar los datos de un caso particular para determinar la presencia o no de anomalías. El análisis considera factores medibles como modelos de estudio y radiografías, e intangibles como antecedentes y exámenes funcionales. El diagnóstico debe ser integral, precoz, funcional e individual.