Por siglos, los humanos han construido máquinas que imitan funciones del cuerpo humano para entretenimiento y realizar tareas. La palabra "robot" proviene de una obra checa de 1917 donde máquinas sirven a humanos, pero eventualmente se rebelan. Isaac Asimov contribuyó a imaginar robots seguros guiados por tres leyes de obediencia y no daño a humanos.