Roma se expandió desde una humilde ciudad-estado en Italia hasta convertirse en el último y más grande imperio de la Antigüedad, dominando el Mediterráneo y difundiendo la cultura latina. Conquistó primero a sus vecinos en Italia y luego derrotó a Cartago en las Guerras Púnicas para controlar el Mediterráneo occidental. Más tarde conquistó Grecia y Egipto, extendiendo su imperio por Europa, África y Asia. En su apogeo, el Imperio Romano abarcó la mayor parte de Europa,