El documento describe los estilos de aprendizaje como las características psicológicas que expresan cómo una persona aprende. Existen tres estilos principales - visual, auditivo y kinestésico - que se refieren a cómo las personas seleccionan, organizan e interactúan con la información a través de la vista, el oído o el tacto respectivamente. Cada estilo tiene sus propias fortalezas y debilidades para procesar información.