Las bases de datos ayudan a organizar la información de forma segura, controlar errores y evitar repetición de datos. Permiten asignar permisos de acceso a usuarios y compartir datos de forma segura entre programas. Los sistemas de gestión de bases de datos (SGBD) actúan como interfaz entre los usuarios, aplicaciones y la base de datos, almacenando y protegiendo los datos de forma estructurada.