El documento aborda la incorporación de tecnologías educativas en el eje actitudinal, enfatizando la importancia de interpretar críticamente las narrativas que transmiten. Se presentan cinco estrategias para promover valores y competencias, que incluyen debates, dilemas morales, frases incompletas, desarrollo de competencias autorreguladoras y role-playing. Además, se resalta la necesidad de que tanto emisores como receptores de la educación tecnológica sean conscientes de su uso y de las metodologías propuestas para el autoconocimiento y análisis crítico.