La tecnología RFID ha mejorado la defensa de los buques de guerra al permitir un seguimiento en tiempo real de los señuelos anti-misil, lo que asegura la eficacia del sistema. La evolución tecnológica en la guerra ha transformado la forma en que se libran los conflictos, como se evidenció en la rápida derrota de los talibanes en Afganistán mediante bombarderos avanzados y armas de precisión. La relación entre tecnología y guerra ha sido crucial, influyendo en la carrera armamentista y en la organización social de la ciencia, lo que sugiere un futuro donde el desarrollo científico podría orientarse menos hacia la confrontación militar.