El documento describe los principales elementos arquitectónicos del arte gótico como la mejora de la iluminación interior mediante el uso de vitrales, el empleo de arbotantes y contrafuertes para elevar la altura de los edificios y la introducción de la bóveda de crucería. También resume las características de algunas de las catedrales góticas más importantes como Notre Dame de París, las catedrales de Toledo, Burgos y Barcelona.