La Hispania Romana describe la conquista y dominación romana de la península ibérica tras las guerras púnicas, el proceso de romanización a través de la fundación de colonias, el ejército y la ciudadanía, y la división administrativa en seis provincias bajo Augusto, con una red de calzadas y puertos que integraron la región en la economía del imperio como exportadora de materias primas e importadora de manufacturas.