El documento resume las invasiones germánicas y el reino visigodo en la Península Ibérica. Explica que los pueblos germánicos entraron en el declinante Imperio Romano y algunos se establecieron allí de forma pacífica u hostil. Los visigodos conquistaron Roma en 476 y establecieron un reino en España con capital en Toledo, hasta que los musulmanes invadieron la península en el siglo VIII y establecieron Al-Ándalus.